¡NO TENGO TIEMPO!

¿Cuántas veces ha escuchado de alguien el decir que no tiene tiempo para algo? Es más, en nosotros mismos, ¿cuántas veces hemos contestado que no tenemos tiempo cuando se nos invita a hacer algo, se nos invita a una reunión o a realizar algún trabajo en la iglesia? Creo que esta expresión ha salido infinidad de veces de nuestra boca ¿verdad? Lo curioso en los cristianos es que decimos esto cuando se nos invita a participar en un evento de la iglesia, o en las actividades que realiza la iglesia, lo curioso es que decimos, no tengo tiempo porque tengo mucho trabajo, etc. ¡Qué curioso que para otra cosa si tenemos tiempo!

En Eclesiastés capítulo tres, versículos uno al ocho, el predicador nos dice que todo tiene su tiempo, ¿nota usted bien esto? Salomón dice que todo, no que solo algunas cosas, no, dice que todo tiene su tiempo, ahora, ¿esto que dice el predicador será mentira? ¡Claro que no! Pues es palabra de Dios. Entonces ¿por qué decimos que no tenemos tiempo?

En realidad, cuando nosotros estamos diciendo que no tenemos tiempo, estamos diciendo que no queremos hacer talcosa, sí, cuando usted o yo decimos: “no tengo tiempo”, estamos diciendo: “no quiero hacerlo” ¿Por qué? Ahí mismo en Eclesiastés, capítulo tres, versículo uno, dice algo que siempre se nos pasa de largo y no lo meditamos. El versículo dice: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se QUIERE debajo del cielo tiene su hora” ¿lo nota usted? Salomón nos dice que todo tiene su tiempo, siempre y cuando lo queramos hacer. Así que no hay excusa para decir que usted no tiene tiempo, mejor diga, no me di tiempo, o no quiero hacerlo.

Cuando a usted lo inviten a realizar o a participar en las actividades de la iglesia, y va a decir que no tiene tiempo, deténgase y medite antes de decirlo, porque estará diciendo que no quiere hacerlo y creo que Dios no se agrada de los que decimos esto. Mejor apoye las actividades de su iglesia pues usted sale beneficiado. Creo que no nos gustaría llegar con Dios y cuando él busque nuestro nombre en el libro de la vida, él diga: “recuerdo que iba a escribir tu nombre pero no tuve tiempo para hacerlo. 





Omar Barajas Jiménez