¿Por qué me Contesta el Santo al que le Pido?

Omar Barajas Jiménez

Algo que ha llamado mucho mi atención, y no solo la mía, es la pregunta que muchos nos hemos hecho y ahora la estamos considerando, que es: ¿por qué si yo le pido a un santo (cualquiera que sea) él me responde lo que le pido?. Algo que debemos considerar es que no siempre recibimos lo que pedimos.

La razón que he encontrado en la Biblia, que es la palabra de Dios, es la siguiente: Muchas personas que tienen diferentes creencias, le piden a sus “santos” o “ídolos” que son sinónimos (sinónimos, según se enseña en la iglesia católica) estas dos palabras. Por ejemplo: un budista, cuando necesita algo se lo pide a Buda; un mahometano, se lo pide a Mahoma; un Católico le pide a San Martín, a la virgen María, a la de Guadalupe, o a equis santo, todos les piden a su santo en el que creen y muchas veces lo reciben. Cuando sucede esto, las personas comienzan a creer que ellos (los “santos”) tienen una posición más cerca del gran Dios y pueden interceder por lo que ellos piden. Pero la pregunta queda aun en el aire. ¿A caso Dios no prohíbe que consultemos a los ídolos? ¿Pero si Dios prohíbe que consultemos a los ídolos (santos), entonces por qué ellos nos contestan? La realidad es que cuando vamos a la palabra de Dios, nos damos cuenta que los “ídolos” o “santos”, (utilizo la palabra santo, porque así les llaman comúnmente dentro de la iglesia católica a los ídolos, pero en la Biblia no es lo mismo “santo” e “ídolo” ) no existen, sino que nosotros les damos la existencia al atribuirles cosas, lo veremos más delante esto en la Biblia. Pero la verdad bíblica es que quien nos contesta es Dios no el santo, sino Dios.

En San Mateo 5:45, la Biblia nos dice que Dios hace salir su sol y caer la lluvia sobre justos e injustos, es decir, que Dios da bendición tanto a los buenos como a los malos; tanto a los pecadores como a los no pecadores. En este texto aprendemos que Dios manda bendiciones tanto a los justos como a los injustos, es decir que él contesta lo que nosotros, según pedimos a otro que no es él, es decir, al que tenemos como “santo” o “ídolo”. Tal vez se preguntará ¿por qué Dios bendice a los injustos? La respuesta es que ellos también son creación de él. Aunque ellos hagan cosas que a él no le agradan, él suple necesidades porque son creación de él y él provee para toda su creación. Pero llegará un Día en el cual va a dar su paga a los que no obedecieron su evangelio e hicieron su voluntad (Lea 2ª a Tesalonicenses 1:6-10.)

¿Qué es un santo?.

En 1ª a los Corintios 1:2 encontramos que los santos son los que conforman la iglesia de Dios, es decir, todas las personas que han aceptado a Cristo como su único salvador. No son santos aquellos que hicieron algo bueno en su vida y murieron así, sino que son las personas que hacen la voluntad de Dios.

¿Qué es un ídolo?

Esto quizás será una sorpresa para usted, pues para los católicos el ídolo al que le piden, es lo mismo que un santo, pues así se les ha enseñado a la mayoría de ellos, pero veamos qué es lo que nos dice la palabra de Dios en cuanto a esto.
La Biblia nos dice en 1ª a los Corintios 10:19 que el ídolo no existe, los ídolos no tienen existencia real, esto nos lo dice en el versículo 20 de este pasaje. Es más, ésto es importante, el ídolo, dice el apóstol Pablo, es un demonio, esto lo dice en el versículo 20 también. Pero es importante saber a lo que Pablo se refiere aquí cuando dice demonios, pues usted pensará que un demonio es un monstruo o algo así, pues así lo aplicamos nosotros, pero los demonios a los que se refiere Pablo no son de los que nosotros conocemos. Para entender qué es un demonio en este pasaje, debemos conocer a qué le llamaban demonio los griegos. 

Para los griegos un demonio era una persona que vivió muy bien en la tierra, ayudando a todo mundo y buscando un conocimiento bueno, y al morir esta persona, los griegos pensaban que por su forma de vida, ellos estaban más cerca de Dios y podían interceder por los que estaban en la tierra. Ellos levantaban una estatua de esta persona y la comenzaban a adorar, a pedir cosas y que intercediere por ellos. Esto es a lo que Pablo se refiere cuando habla de demonios. Como podrá ver, esto es el culto a los muertos en otras palabras, y también podríamos decir que es el que ahora nosotros conocemos como el “culto a los santos” dentro de la iglesia católica. Muchos católicos ignoran esto por la razón de que en realidad no han investigado esto. Usted puede buscar en cualquier libro secular que hable acerca de los griegos y comprobará que así es esto.
Podemos concluir algunas cosas aquí, que: santo no es lo mismo que ídolo; que el ídolo no existe sino que nosotros los creamos; y que Dios es quien nos contesta en realidad aunque nosotros le pidamos a un supuesto “santo” o”ídolo”. 
 
Ahora, sabiendo esto, ¿debemos seguirle pidiendo a este “santo” o “ídolo”? La respuesta es: NO. Cristo nos enseñó a pedirle a Dios y dijo que todo lo que queramos, lo pidamos directamente a Dios y que lo hagamos en nombre de Cristo únicamente, no en nombre de un “ídolo” o “santo”, sino en el de Cristo (lea, San Juan 14:13 y 14.) ¿Por qué debemos pedir en nombre de él? Porque Cristo es el único mediador entre Dios y los hombres (lea, 1ª a Timoteo 2:5); y porque nadie va al Padre si no es por él (Lea San Juan 14:6). Usted acaba de ver que la Biblia nos muestra que debemos pedir a Dios en el nombre de su Hijo solamente y quizás usted pensará que si sigue pidiendo en nombre de un ídolo o santo, no hay ningún problema, pero la realidad es que sí hay problema, ¿cuál es el problema? El problema es que si lo hace, sabiendo que no lo debe hacer, estará desobedeciendo a Dios y como consecuencia estará pecando. ¿por qué estará pecando? Porque la Biblia dice en Santiago 4:17: “y al que sabe hacer lo bueno y no lo hace, le es pecado”. Yo creo que a usted no le gustaría estar pecando contra Dios ¿verdad? Entonces pidámosle a Dios como él quiere que lo hagamos, en el nombre de su Hijo Jesucristo. Cuando hagamos esto, estaremos obedeciendo lo que Dios nos pide.

Si tiene alguna duda sobre el estudio, le agradezco me envíe sus dudas al correo electrónico que aparece en la portada del folleto.

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